Vestido camisero con mangas y bajo de encaje. Cómodo, versátil y con un toque de peligro.
El vestido que parece inocente… hasta que te fijas en las mangas.
Corte oversize, tejido suave y ese toque de encaje en puños y bajo que dice “sí, soy cómoda, pero también peligrosa”.
Queda genial suelto o con cinturón, según el tipo de actitud que lleves ese día.
Ideal para una cena, una tarde con botas o una noche en la que no planeabas brillar tanto (pero pasa igual).
En Superlerda lo llamamos elegancia con mala idea.













